La vida rueda sin descanso, el trabajo y el ritmo impuesto dejan pocos momentos para tomarse un téyalmendras. Este rato es el único para relajarme, para disfrutar del mundo y de la vida. Con la cabeza apartada de lo banal, del paso vital y el juicio del tiempo. Abstraído de todo… justo en este momento comprendo lo que soy, lo poco que importa lo que hace un rato tanto me preocupaba… Teyalmendras es la bitácora donde caben mis pensamientos; recogidos, alejados de la normalidad y la rutina…



sábado, 19 de febrero de 2011

Madrugada



Sirenas itinerantes
transitan los silencios,
trepanando la noche
arrojando su lamento.

Humedad en avenidas
 matizando el invierno,
rezagado el pasante
paradójico y despierto.

Biosfera de poetas,
meretrices y tratantes,
madrugada sugestiva
dulce gusto de un instante.

Alimento de pasiones
subrayado de condenas,
 regocijos y reproches
que el fulgor del dia queman.

1 comentario:

  1. Las madrugadas se prestan al intimismo y / o a la mirada confidencial.
    Un buen poema.

    Saludos guipuzcoanos

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